Subida al Bartolo con nieve

Estos días de invierno están siendo de lo más atípico y ha nevado a pocos kilómetros de Castellón. No podía dejar pasar la oportunidad de sacar la bicicleta de paseo en uno de los días más fríos del año y subir el Bartolo desde casa pasando por Borriol/Pobla Tornesa. He hecho un total de 42Km, con unos 1000 metros de desnivel acumulado (aproximadamente).

Lo peor de todo ha sido el viento infernal con rachas de 40Km/h y las placas de hielo en las partes altas del Bartolo.

Aquí tenéis el video autograbado (fui en solitario) y autoeditado (en Debian con Cinelerra):



Hace ya siglos que no publico nada, pero el gobierno nos ha sorprendido con un despropósito surrealista, allá va mi granito de arena.

Cito:

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Leyendo la nueva era

Primero el iPod barrió con la necesidad de transportar cassettes y CDs para escuchar música en cualquier lado. La era digital acabó con las estanterías llenas de cintas, vinilos o CDs. Lo mismo ha pasado con las películas; adiós al VHS, a los DVDs y demás, ahora va todo al disco duro multimedia de un 1TB. Ocurre lo mismo con los videojuegos -¿quién quiere acumular cartuchos pudiendo tener copias de seguridad de los mismos en una memoria MicroSD?-.

¡Ah, amigos! Pero aún quedaba un pequeño reducto de rebeldes que se negaban a ceder su espacio físico. Además con una tecnología que viene de muchos siglos atrás. El libro.

En cualquier casa que se precie encontramos cientos de volúmenes ocupando estanterías y estanterías. A mí, particularmente, siempre me ha sido imposible conciliar el sueño nocturno sin antes dedicar un mínimo de 20 minutos a la lectura, lo cual me complica cualquier planificación de un viaje ya que muy a menudo existen restricciones sobre el peso a transportar. ¿Quién no lee al menos 2 ó 3 libros simultáneamente?

Bien, ya vamos llegando al desenlace de esta historia. Ayer compré la tecnología definitiva: El libro electrónico basado en tinta digital. En concreto el modelo Cybook de Booken.

Es increíble poder tener una biblioteca de más de 300 libros en la palma de la mano, en un aparato más ligero que un libro y con una calidad de lectura más que aceptable. Para mí es la revolución. Las páginas se dibujan sobre fondo de color crema con gran nitidez, además carece de iluminación de pantalla. Esto de necesitar luz natural para leer hace que la sensación de lectura sea similar a la de un libro, además de que el dispositivo no gasta nada de energía una vez que se ha mostrado la página.

Confiemos que poco a poco vayan bajando el precio y mejoren la tecnología, aunque en mi opinión ya es el momento de empezar a plantearse entrar en la era de los lectores digitales.

Os dejo que tengo mucho que leer.

Escribo este post para compartir la receta de madalenas de mi abuela. Así, de paso, consigo no olvidarla y tenerla a mano para cuando haga falta.
La receta es muy sencilla y común. Aquí tenéis los ingredientes para unas 50 madalenas:
  • 4 huevos
  • 500 gramos de azúcar
  • 500 gramos de harina
  • 1 vaso de leche
  • 3/4 de vaso de aceite de oliva
  • 3 sobres dobles de gaseosa gasificante+acidulante (Marca Mercadona-Hacendado por ejemplo o Vesubio)
  • un limón para rallarle la corteza
  • "papelitos" de soporte de madalena
En un bol grande batir bien los huevos. Añadir el azúcar sin parar de remover. A continuación el vaso de leche junto con el aceite de oliva. Cuando esté todo bien mezclado añadimos la ralladura de limón. Por último mezclamos la harina con los 3 sobres dobles de gasificante y acidulante, y la echamos poco a poco a la mezcla mientras batimos sin parar, así evitamos que se hagan grumos (aún mejor si podemos tamizar la harina antes).

Ya tenemos la masa hecha. Ahora llenamos los "papelitos" de madalena hasta un pelín más de la mitad. Luego se espolvorea un poco de azúcar sobre cada futura madalena para que nos quede la típica costra dulce.
Entonces lo colocamos todo en una bandeja de hornear y lo metemos al horno que habrá de estar a unos 180ºC. Así lo tendremos al menos 25 minutos, tiempo en el que podemos ver por la ventana del horno cómo van creciendo ¡parecen aliens!. Es importante no abrir nunca la puerta del horno antes de los 25 minutos ya que podrían venirse abajo las madalenas (¡los aliens se mueren!).
A partir de los 25 minutos podemos abrir y pinchar una madalena con un palillo. Si sale seco es que están hechas por dentro.
Con las cantidades indicadas salen al menos dos bandejas de madalenas. Podéis probar a reducir todo a la mitad para tener sólo una bandeja, pero eso ya depende de cada uno y cada una.

Hay una anécdota que me impactó mucho hace algún tiempo. Estaba viendo un programa-documental en televisión sobre una ascensión de montaña, creo que se trataba de la subida al Kilimanjaro, en África. El narrador y protagonista de la ascensión, español él, iba ilustrándonos sobre los pormenores de la aventura. El formato era un poco reality-show, ya que estaba grabado casi en primera persona y se ponía énfasis en las conversaciones del protagonista con otras personas que encontraba a su paso.

En un momento dado se cruza con una persona de Japón y trata de entablar conversación en inglés con ella. Entonces, para hacerse el simpático o algo le suela la famosa frase que dice Arnold Schwarzenegger en Terminator II:

- "Sayonara beiby"

Ante la cara de perplejidad de su interlocutor, nuestro aguerrido español trata de explicarle lo de Terminator, Schwarzenegger, etc... lo que no hizo si no aumentar la confusión en el oriental. Resultó patético por un simple motivo que el presentador desconocía, en el resto del mundo lo que el Terminator dice es:

- "Hasta la vista, baby"

Sí, como lo lees, en español. Ése es el problema de doblar las películas al castellano, que las imprescindibles adaptaciones nos aislan culturalmente del resto del mundo.

Últimamente estoy volviendo a ver grandes películas del pasado en inglés y no dejo de sorprenderme. Otro ejemplo, Los Goonies. ¿Quién no recuerda la aparición de Rossanna con la madre de Mikey? Cuando el chico apodado Bocazas hace de intérprete de italiano con ella y en lugar de traducir lo que le indica la madre empieza a hablar de drogas y torturas sexuales, para escándalo de Rossanna. Pues bien, en la versión original no habla italiano si no español, y la tal Rossanna se llama en realidad Rosalita y es de origen hispano (indeterminado).

Un último ejemplo aún más desgarrador, Regreso al Futuro (o Back to the future). ¿Recuerdas cómo llama la madre de Marty McFly a Marty tras quitarle los pantalones cuando éste viaja al pasado? ¿No era algo como "Levi's" porque lo lee en su ropa? Otro engaño, en realidad le llama "Calvin Klein" porque eso es lo que aparece en sus calzoncillos. Pero claro, en la época en que se adaptó la película, en España nadie conocía la marca Calvin Klein así que la referencia quedó eliminada en favor de la marca de tejanos.

El tio muletas

Siempre he querido llevar muletas una temporada. De pequeño pude observar cómo aumentaba el carisma de mis afortunados compañeros cuando tenían la suerte de romperse un tobillo o una pierna. Llevar el brazo escayolado también otorgaba un rango, de la noche a la mañana el agraciado se convertía en símbolo de admiración entre la chiquillada, sin embargo nada estaba a la altura de ir con muletas.

Nunca se fracturaba un hueso el niño gordo o el marginado. Siempre era el más gamberro y respetado, de modo que adquirir el derecho a portar dos objetos contundentes constantemente no hacía si no aumentar su poder. El modelo típico de muletas de la época contribuía aún más al misticismo del portador ya que permitía reclinarse en una pared apoyando la pierna lesionada sobre la muleta. No hay estampa más imponente que ésa; es sin duda la pose olvidada de los grandes escultores, la figura que ensalza solemnemente al poderoso y al admirado. Por no olvidar lo que de todos es sabido, que las heridas de guerra causan estupor entre las féminas, de modo que la felicidad es absoluta.

Ahora me abren y sostienen las puertas al pasar; en el ascensor me esperan siempre y evitan que la puerta se cierre; tengo plaza reservada en el parking del trabajo justo al lado de la entrada; y así una lista interminable.

Agradecido estoy de poder probar, por fin, las mieles de la grandeza. Ya no puedo llegar más alto; desde la cumbre mando un saludo a los mortales.

Vuelta a California

Es increíble cómo pasa el tiempo: Sin apenas darme cuenta estoy sentado en la misma estación Caltrain de Millbrae que hace un año, esperando de nuevo el tren que me lleve a lo desconocido, con el mismo agotamiento que provoca un viaje de más de 15 horas y confuso por las 9 horas de diferencia horaria con España.

Estación Caltrain de Millbrae.

Si antes vine a descubrir una universidad americana (Stanford), este año es el momento de conocer una gran empresa americana: Intel. Por tanto, los próximos 3 meses estaré nuevamente en el Silicon Valley, esta vez en Santa Clara, donde está la sede de Intel en la que voy a trabajar.
Salí ayer martes de Sant Feliu de Guixols, cogí el tren en Caldes de Malavella, dirección Barcelona. En Passeig de Gràcia tomé otro tren al aeropuerto del Prat. De allí un avión a Munich y luego otro directamente a San Francisco.

Aeropuerto de Munich.

Otra vez volví a fotografiar Groenlandia cuando la sobrevolamos. Es impresionante el mar de hielo que la rodea, las montañas costeras y los glaciares desembocando en el mar. En el interior todo es hielo y más hielo, de modo que al mirar hacia abajo uno puede confundirse y creer que son nubes.

Costa Este de Groenlandia.

Sobre las siete de la tarde (hora local) aterrizamos en el aeropuerto de San Francisco, completé los trámites fronterizos y recogí mi maleta que, esta vez sí, llegó sin novedad. De ahí cogí el CalTrain hasta la parada de Lawrence y luego, a caminar unos 3 kilómetros hasta el motel.
Hay pocos sitios más incómodos para el peatón que California, absolutamente todo está pensado para el coche, motivo que me hizo dar más vueltas de las necesarias para llegar a mi destino (del estilo de evitar autopistas, calles sin aceras, etc.) En cuanto pueda me compro una bicicleta.
El hecho de venir 5 días antes de empezar a trabajar era para poder buscar casa con antelación. Es bastante difícil concertar un alquiler desde España así que quise asegurarme de que tener tiempo suficiente para hacerlo una vez aquí. De todos modos, al final sí conseguí alquilar una casa desde España, lo que ocurre es que no puedo entrar hasta el domingo, por lo que he de permanecer en un motel.
La opción escogida fue "Motel6", es sencillo reservar online y bastante barato aunque suele ser algo tugurio y no apto para olfatos sensibles ni alérgicos a mascotas (las habitaciones suelen oler a animal mucho ya que son "pet-friendly"). Pero bueno, es el típico motel de las películas, con la típica chusma merodeando y los ruidos constantes.

Este es el motel en el que me alojo, segunda planta.


Detalle de la habitación del motel.

Una vez asignada la habitación, dejé los bártulos y me fui a cenar. Probé por primera vez un Jack in the Box, menú número 2. Por 6 pavos tenía una hamburguesa bastante decente, unas patatas fritas que la mitad estaban sin pelar y una botella de agua mineral (descartando la "bebida infinita" que se ofrece en el propio restaurante ya que iba a cenar en la habitación y además lo único que tienen allí son sodas o cosas raras; yo soy de agua y punto).

El Camino Real, una de las calles emblemáticas.

Ya por la mañana busqué un supermercado para comprar algo de desayunar, agua y cosillas para picar durante el día. Tras descartar sitios como el de la foto (joer, es como el de la peli de Clerks) llegué a un Walgreens donde compré lo que necesitaba. Ahora a trabajar un poquillo.

Tienda estilo Clerks.

Para medir la potencia de un procesador se suele contabilizar el número de operaciones (por ejemplo de coma flotante, o sea, de números decimales) que realiza por segundo. Cuantas más operaciones pueda realizar en un segundo, más potente será y más rápido correran las aplicaciones que ejecuten (obviando que pueden haber otros factores que limiten la ejecución de la aplicación como los accesos a memoria u otros).
Por lo tanto definimos los FLOPS de un procesador como la cantidad de operaciones de coma flotante que realiza en un segundo (del inglés FLoating point Operations Per Second). Como habitualmente es un valor muy alto, usaremos las abreviaturas habituales como G, que significa "Giga", o sea 1000 millones de veces algo. Así 1 GFLOPS equivale a 1000 millones de FLOPS.
A lo que quiero llegar es que los procesadores actuales, por ejemplo un Intel Core 2 DUO apenas si llega (teóricamente) a los 50 GFLOPS.
Si ahora nos fijamos en las tarjetas gráficas, éstas tienen a su vez un procesador conocido como GPU (o sea, procesador gráfico o Graphic Processor Unit). Pues bien, resulta que la capacidad de cálculo de las GPUs modernas alcanza los 500GFLOPS (en la tarjeta GeForce 8800GTX de NVIDIA por ejemplo). ¿Nadie ha pensado en sacar partido de semejante potencia para otras cosas que no sea jugar a videojuegos? Pues ahí es donde aparece NVIDIA con su arquitectura CUDA.


La arquitectura CUDA permite abrir al programador la tarjeta gráfica y así poderla utilizar como una especie de co-procesador matemático. Antes de CUDA, si alguien quería hacer algo que no fuesen operaciones gráficas en la GPU tenía que pelearse con interfaces como OpenGL o DirectX y asumir las restricciones de la GPU. Ahora con CUDA podemos programar aplicaciones sobre la GPU en lenguaje C. Vamos a ver en qué consiste.
Programación CUDA
Para programar en CUDA hay que realizar un enfoque diferente del problema a resolver, explotando sobre todo el paralelismo de datos. Es decir, los problemas en que tengamos una única aplicación (o secuencia de código) que se realiza sobre muchos datos diferentes son ideales para explotar el paralelismo que ofrece CUDA. Imaginemos el producto de dos matrices A y B, la secuencia de operaciones a realizar (sumas y productos para grupos de elementos de las dos matrices) es siempre la misma aunque actuando sobre datos diferentes. A esta aplicación básica la llamaremos kernel.
Ahora la idea es aplicar ese kernel a todos los datos en paralelo. La ejecución del kernel sobre unos datos concretos se conoce como thread (o hilo, en castellano). En el ejemplo de multiplicación de dos matrices, podemos hacer que cada thread se encargue de calcular un elemento de la matriz resultado, C. Por tanto, el número de threads a procesar será igual al número de elementos de C.
A su vez, estos threads los podemos agrupar en bloques. Volviendo al ejemplo de la multiplicación de dos matrices, podemos hacer que cada bloque se encargue de calcular una submatriz de C. Los threads dentro de un mismo bloque tienen puntos de sincronización.
Hardware CUDA
La tarjeta gráfica se presenta como un procesador masivamente paralelo. Consta de varios multiprocesadores, cada uno de los cuales está formado a su vez por varios procesadores. Estos procesadores son los que se encargan de ejecutar los threads que vienen agrupados en bloques. Así se estará ejecutando la misma aplicación (kernel) en todo el multiprocesador pero actuando sobre datos diferentes.
Si nos fijamos en la tarjeta GeForce 8800GTX, ésta viene con 16 multiprocesadores, cada uno de los cuales lleva 8 procesadores. ¡Por tanto estamos hablando de 128 cores para procesamiento paralelo!
Transparencias sobre CUDA en castellano
Al final preparé unas transparencias en castellano sobre CUDA para mostrarlas en clase. Por si son de utilidad para alguien, aquí están en PDF:
Más sobre CUDA
Bueno, esto es sólo una brevísima introducción a la nueva tecnología que está causando furor últimamente. Si se quiere saber más, aquí hay una lista de enlaces imprescindibles. Están en inglés, lo siento :-)


Km. 0 - A dos ruedas

Acabo de cumplir los dos años de carnet de moto requeridos para conducir cualquier cilindrada, así que he cambiado de moto. He aquí la nueva joya...
Ahora empieza un periodo de aprendizaje, ya que conducir una de estas bestias de 1000cc no es tarea sencilla. Eso sí, estoy disfrutando como un enano :-D

Trabajo en Intel

Quería dar la noticia en primicia aquí pero los medios generalistas se me han adelantado. Aquí tenéis un enlace a la noticia:

Fichados por Intel para trabajar en Silicon Valley

Como leéis, este verano volveré a estar en California, ahora trabajando en prácticas para Intel. Aún no me lo creo :-D

Si hay algo que me gusta de vivir en Sant Feliu de Guíxols es el hecho de estar rodeado de montaña y bosque. Tengo la suerte de andar 5 minutos desde casa y salir fuera del asfalto para poder pisar caminos de tierra.
Toda una red de senderos balizados se extiende por las montañas que rodean la localidad. Un día salí en busca de caminos para correr y descubrí la ruta que os describo a continuación: La subida al pico Puig Gros desde Sant Feliu de Guíxols.
Hay que decir que he hecho esta ruta ya unas cuantas veces y de distintas maneras. Una es andando, con lo que las sensaciones son sosegadas y se disfruta más del entorno. La otra forma es corriendo, experiencia electrizante donde las haya. Has de tener reflejos felinos para saltar entre las piedras y evitar obstáculos en los descensos. No hay parte del cuerpo que no ejercites ya que, dado lo espeso de la vegetación en ciertos puntos, has de agacharte o contorsionarte para esquivar ramas y arbustos que salen a tu paso en ocasiones.
También he subido y bajado de noche corriendo, con el frontal en la cabeza. Es como estar en un mundo diferente, todo es distinto y además la luz que llevo distorsiona de un modo surreal las cosas. En esta modalidad sí que hay que extremar las precauciones ya que es muy fácil torcerse un tobillo. Además sólo tienes un instante para visualizar el siguiente apoyo para el pie ya que en cuanto dejas de iluminar la zona para centrarte en el siguiente paso, la oscuridad se adueña de esa región y has de confiar en tu memoria y la interpretación rápida que hiciste del terreno para apoyar el pie.
Las fotos que os adjunto son de cuando subimos Rakel y yo andando a mediodía. De ahí que las fotos no tengan gran calidad. Tardamos unas 3 horas en subir y bajar, yendo con mucha calma y parando frecuentemente para hacer fotos. Cuando lo hago corriendo me muevo en el rango de la hora, hora y cuarto. La distancia total que se cubre es de más o menos 10Km largos y el desnivel salvado estará sobre los 300m de subida y 300m de bajada aproximadamente.

Aquí está la ruta aproximada, trazada a ojo con Google Maps:




View Larger Map


La Subida

El día, 28 de octubre de 2007, cogimos agua, la cámara de fotos y algo de comer para el camino y nos dirigimos hacia el Puig Gros. Se sale del pueblo por la Calle de Pecher (cerca de la Piscina Munipal La Corxera), cuando cruzamos por la ronda nueva subimos por la pendiente pronunciada que hay en lugar de continuar por la calle y sus últimas casas. Desde allí seguimos el sendero de Gran Recorrido balizado con una raya blanca y una roja paralelas si vamos bien y en forma de aspa si vamos mal.

Foto del Puig Gros desde el principio del camino.

Esta zona está urbanizada, masías y campos de labranza jalonan el camino que discurre al lado de un riachuelo o barranco. Son curiosos los molinos de viento que hay aquí, todo parece indicar que eran para la extracción de agua, pero no he podido contrastarlo con nadie.


Foto de uno de los molinos de viento.


Se puede sentir la tranquilidad mediterránea en cualquier rincón.


¡Empieza la temporada de setas!

Nada más pasar al lado de una pasarela sobre el barranco que tenemos a la izquierda, abandonamos el sendero GR (Gran Recorrido) girando hacia la izquierda, cruzando por encima del barranco (no por la pasarela de antes, si no por el propio lecho del barranco. Ahora entraremos en el un sendero local (línea verde y línea blanca, aunque también está marcado con un simple punto verde en rocas y árboles). En seguida sale un caminito estrecho a nuestra izquierda que tomaremos para comenzar a ganar altura.


Camino de subida al Puig Gros.


Claro subiendo al Puig Gros desde Sant Feliu de Guíxols.


Sendero local que recorre la zona boscosa.

En este trozo del camino la vegetación es muy densa, así que no importa mucho que haga sol o no. Si tuviese agua podríamos beber de la "Font del Pastor", pero nunca he visto manar agua de allí.


Font del Pastor.

El sendero local acaba en un cruce con otro sendero de Pequeño Recorrido PR-C-101 (línea amarilla y línea blanca) que nos llevaría de nuevo a Sant Felíu de Guíxols en una dirección y al Pla de ses Mòdegues en la otra. Nos dirigimos hacia este último.


Poste indicando el cruce de caminos.


Pla de ses Mòdegues.

Desde el Pla de ses Módegues continuaremos por el sendero de Pequeño Recorrido PR-C-101 ya que es el que lleva a la cima del Puig Gros. En esta parte del camino las vistas son espectaculares ya que vamos paralelos a la costa, con unas vistas del mar espectaculares cuando la vegetación lo permite.


Fotografía de bodegón.


Sant Feliu de Guíxols al fondo.


La Costa Brava y sus rincones mágicos.

En un punto, el sendero se une con una pista forestal que nos llevará a la cumbre. Allí hay unas cuantas antenas de telecomunicaciones y telefonía móvil que dan cobertura a la zona. Allí paramos a descansar, beber y comer algo y disfrutar del paisaje. Aparte de Sant Felíu de Guíxols se veía Palamós y los Pirineos que ya comenzaban a tener las primeras nieves.


Antenas en la cumbre del Puig Gros.


Vértice geodésico en la cima del Puig Gros.


Vista de Sant Felíu de Guíxols desde la cima del Puig Gros.


Foto de velero navegando.


Pirineos al Noroeste con las primeras nieves de la temporada.

Laura

Hoy ha desaparecido un pedacito de mi vida, de mi mundo. Hoy tendré que recurrir al ayer para rescatar los momentos que compartí contigo y así poder continuar teniendote de algún modo mañana. Así es, a partir de ahora nuestro futuro estará en el ayer. No me importa, o trato de engañarme de que así sea, no me importa, fuiste muy especial y durante el tiempo que me regalaste pude aprender mucho de ti. Ya ves, como me decías, siempre estoy aprendiendo y analizando las cosas. Pero ahora me cuesta, mucho. Me cuesta entender lo que ha sucedido. Me duele. Mucho. Ahora nuestro futuro está en el ayer.


Viaje a China: Último día

Tras la excursión de ayer a los guerreros de terracota, el Congreso estaba liquidado. En realidad, el viernes aún habían Workshops, pero quedé con mi amigo Alex y dos holandeses más para ir después de comer a visitar la ciudad (se comía pronto, a eso de las 12).

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Dicho y hecho. Agarré la cámara, la botella de agua y la gorra y bajé al hall del hotel a reunirme con los demás. Allí mismo decidimos el destino: Primero iríamos a ver la Pagoda del Ganso pequeña, que está cerca del hotel y tirando para el centro. Desde allí visita a la muralla alquilando una bici, para finalmente ir a ver la Bell Tower, Drum Tower, Barrio Musulmán y su mezquita.

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El día era muy diferente al de mi primera aventura en Xi'An, que estuvo nublado, hoy el sol resplandecía tras la lluvia de los dos días anteriores. Una pena porque eso siempre viene en detrimento de la calidad de las fotos, aún así creo que algunas han salido buenas.

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En poco rato llegamos al parque de la Pagoda del Ganso Salvaje, allí descubrimos que había que pagar para acceder al recinto. Además el precio incluía obligatoriamente la entrada a un museo anexo que no teníamos intención de visitar, por lo que pasamos de entrar. Me limité a tomar unas fotografías desde fuera.

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A continuación llegamos a la muralla y, tras cruzar el foso y pagar la pertinente entrada, subimos a la parte superior. Una vez arriba, fuimos al puesto de alquiler de bicis. El precio era de 20 yuanes por bici, lo que daba derecho a 100 minutos, más 200 yuanes de depósito por si querías robar la chatarra de bici sin marchas siquiera. Los holandeses optaron por alquilar un tandem, era la risa verlos.

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La idea era recorrer toda la muralla por arriba. Ésta es un cuadrado completo que envuelve todo el casco antiguo, así que regresaríamos al mismo punto por el otro lado. Desde la parte superior de la muralla se tiene una buena vista del centro de la ciudad ya que en su mayoría son casas más bajas que la propia muralla. Fuera del recinto amurallado ya están los edificios modernos, mucho más altos.

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Además la muralla está orientada según los puntos cardinales. Es decir, cogimos la bici en la puerta Sur y pedaleamos hacia el Este, giramos 90º en la esquina y siguiendo la dirección Norte llegamos a la puerta Este de la muralla. Un cuadrado, vamos :-) Digo esto porque al llegar a la entrada Norte, justo a mitad de camino para dar la vuelta completa, la muralla estaba cortada porque estaban reparando no sé qué. Total, que regresamos por dónde habíamos venido aunque haciendo exactamente los mismos kilómetros que hubieramos hecho de hacer el giro completo. Son 14 Km en total de perímetro amurallado.

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Con 1 minuto de sobra sobre los 100 permitidos devolvimos las bicis, pero uno de los holandeses no se encontraba muy bien tras el esfuerzo y el calor que hacía, por lo que ambos decidieron volverse al hotel en ese punto. Alex, curtido israelí, y yo, aguerrido español, los dos más acostumbrados a solanas de justicia, continuamos con el plan sin pestañear.

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Otro buen pateo nos llevó al barrio musulmán, pasando previamente por las torres de "la campana" y del "tambor". Allí, Alex se compró algo para comer y yo me quedé contemplando los putos grillos tamaño XXL de color verde que venden. ¿Para qué coño serán? Siempre he oído historias de que se los comen y tal, pero allí no vi a nadie cocinándolos. Y como animales de compañía deben ser un infierno, con el ruido que hacen. Un misterio.

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Nos costó, pero al final dimos con la Gran Mezquita, lo que pasa es que estaba cerrada a la hora que llegamos. Me contenté con disparar unas cuantas fotos más, este barrio es de lo más fotogénico. Aunque cuesta hacer fotos disimuladamente, no me siento cómodo apuntando a la gente con la cámara, me parece un poco intimidante. Así que algunas fotos las lanzaba con el truco de no mirar por el objetivo, simplemente apuntar desde la cintura y apretar confiando que el encuadre sea el correcto (la cámara es Reflex, con una compacta está claro que es mucho más fácil).

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De ahí, el mega-pateo de vuelta al hotel. Aún llegamos a tiempo para cenar, así que fuimos a gastar el último ticket del congreso. La chica de la puerta de la entrada no nos dejó pasar, trataba de decirnos algo en Chino que, lógicamente, no entendíamos. La tía ni idea de inglés. Nos decía que el ticket que llevábamos era el "last", el último. Coño, claro que es el último, ¿y qué?. Al final parecía que es que ya había acabado el congreso a mediodía y que no se podía cenar. Como quiera que no eran capaces de explicarnos nada por su limitado inglés, al final optaron por la solución más sencilla, simplemente nos dijeron -Tirar pa dentro, anda-. De modo que pudimos cenar allí mismo gratis. Un 10 para la hospitalidad china y el hotel, la verdad.